feb 17, 2014

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Soy triatleta pero no tonto

Soy triatleta pero no tonto

Las personas que habitualmente me rodeaís me lo habréis oído decir más de una vez y es que es bastante recurrente que gente pasiva una vez te ve disfrutando de una cerveza o un vino, te digan: ¿Pero tu que haces bebiendo cerveza? Y es ahí cuando respondo con la frase del título (Bueno tengo que decir que normalmente digo “Soy triatleta pero no gilipollas!“) y es que una cosa es que hagas deporte, cuides tu alimentación y demás  y otra es que dejes de disfrutar de tantos placeres que tenemos cerca como después de un buen entreno tomarte una cerveza fresquita, bien tirada, con su espuma…

Es verdad que una vez que ahondas con el deporte tus hábitos cambian, siempre a mejor, piensas en lo que comes, te hidratas conscientemente, no comes calorías vacías sino que intentas que todo lo que consumes en el día a día aporte pero eso no significa que limites tu disfrute cotidiano. Es muy típico cuando te pregunta la gente por tus hábitos alimenticios te digan buff…yo no podría! es que a mi me gusta mucho comer! Entonces suelo preguntar por lo que han comido el último día de entre semana y normalmente la respuesta no es la misma que daría un gran chef o crítico de la guía Michelin ya que en el día a día de la gente la comida suele ser de batalla o supervivencia, por lo que si comes sano seguro comerás más variado y más sabroso.

En una entrada anterior hablaba sobre la importancia de hacer 5 comidas diarias/cada 3 horas por lo que en una semana producimos 35 comidas, mi recomendación es poner atención en 30 de ellas y relajarse en las 5 restantes, con este método tendrás cubiertas y controladas tus necesidades nutricionales y mentalmente será más fácil para casi todos.

Otro comentario típico de la gente pasiva es: Bueno hoy que has hecho? Que haces que no estás corriendo? Para mi que al final es una cuestión de envidia camuflada y que a toda esta gente le gustaría estar en forma por lo que es mejor dejar de analizar lo que hace tu vecino o amigo y ser tú el protagonista de la historia.

En definitiva, entrenar y competir es muy divertido pero eso no te quita que disfrutes de otros muchos placeres que tiene la vida.

 

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